¿Si sembraste buena semilla, por qué hay cizañas en tus predios?

Esta reflexión está en audio al final.

Hermanos que Dios le bendiga hoy rica y abundantemente. En el día de hoy vamos a tener la reflexión de una parte de la Biblia que se constituye en una parábola símbolo. Es la parábola del trigo y la cizaña .

Hoy muchos padres y fundadores de instituciones, se están haciendo esa pregunta: ¿Si sembré bien…, si me dediqué al cuido, por qué hay cizañas, quien las sembró, como creció sin que me diera cuenta? ¿Y qué hago ahora, como la elimino sin cortar también el trigo o el arroz? ¿Cuál es el tiempo para arrancarla?
Y preguntas tras preguntas, recriminaciones tras recriminaciones: ¿Quién sembró eso que hoy es afrenta, vergüenza y destrucción? ¿Dónde y cuándo me descuidé en mi matrimonio, con mi familia, con mi empresa, con mi iglesia y con Dios?
Tenemos ejemplo de cizañas que provocan ruinas de cosechas, ¡Se perdió la cosecha, la mató la cizaña!
Instituciones que nacieron bajo los más sólidos principios de moralidad, han caído derribadas por el asfixie que provoca la acumulación desmedida de cizañas y corrupción.
Usted y yo nos preguntamos: ¿Por qué no supieron verlo a tiempo y por qué no la cortaron cuando se pudo?
A todos nos toca auto reflexionar en uno u otro aspecto de nuestras vidas.
Nos cabe buscar la respuesta a esa pregunta en el contexto de nuestra propia vida.
Jesús, en sus prédicas nos trae esa lección. La recrea San Mateo capítulo 13. Versículos del 24 al 30 y la explica en el mismo capítulo pero en los versículos del 36 al 43.
Aunque Jesús lo aplica al reino de los cielos y a los tiempos finales en la tierra. De ella podemos extraer lecciones que nos harán comprender y rectificar en muchos aspectos de nuestra vida diaria.
Citamos las dos situaciones: la parábola y su explicación extraída de las citas que ya enunciamos.
Dice el verso 24, Jesús les contó otra parábola: «El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero, mientras dormían los trabajadores, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. 26 Cuando el trigo brotó y dio fruto, apareció también la cizaña. 27 Entonces, los siervos fueron a preguntarle al dueño del terreno: “Señor, ¿acaso no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde salió la cizaña?” 28 El dueño les dijo: “Esto lo ha hecho un enemigo.” Los siervos le preguntaron: “¿Quieres que vayamos y la arranquemos?” 29 Y él les respondió: “No, porque al arrancar la cizaña podrían también arrancar el trigo. 30 Dejen que crezcan lo uno y lo otro hasta la cosecha. Cuando llegue el momento de cosechar, yo les diré a los segadores que recojan primero la cizaña y la aten en manojos, para quemarla, y que después guarden el trigo en mi granero.”»
Asi enuncia Jesús la parábola y la explica diciendo: versículo 36, Luego de despedir a la gente, Jesús entró en la casa. Sus discípulos se le acercaron y le dijeron: «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo.» 37 Él les dijo: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. 38 El campo es el mundo, la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno. 39 El enemigo que la sembró es el diablo, la cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. 40 Y así como se arranca la cizaña y se quema en el fuego, así también será en el fin de este mundo. 41 El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y ellos recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo y a los que hacen lo malo, 42 y los echarán en el horno de fuego; allí habrá llanto y rechinar de dientes. 43 Entonces, en el reino de su Padre los justos resplandecerán como el sol. El que tenga oídos, que oiga.
Ahora; ¿qué somos; tanto el reino de Dios, como en nuestra convivencia diaria? ¿Somos trigo, o somos cizaña?
Llegará el día que el fin anunciado nos alcanzará y tendremos dos destinos o guardados como buena cosecha o quemado como perjudicial maleza.

Que Dios te bendiga hoy mañana y siempre … Amen

SHARE