Cross: partidos iban al exterior a buscar dinero y no tomaban en cuenta a diáspora dominicana

Marcos Cross era un profesor cuando se fue por tres meses a España en 1989. “Fui el candidato a síndico del municipio de Cabrera y tuve unos problemas políticos, y no vi mi vida segura después de las elecciones”, explica.

Pero esos tres meses se han convertido en 31 años, que han comprendido trabajos como albañil y camarero, hasta ascender a tener negocios propios, ser cónsul dominicano en Madrid y ahora postularse para un tercer periodo como diputado de ultramar.

Él se identifica como el primer dominicano en llegar al barrio español Cuatro Caminos en 1991. “Fui el primer dominicano que montó empresas, y la mayoría de las mujeres mayores que llegaron en los años 90 y finales del 89, saben que a donde iban a comprar plátano, yautía y ñame, era a mi tienda, a mi bodeguita de Cuatro Caminos”, dice.

El diputado Cross representa a la Circunscripción 3 del exterior, es decir, a los dominicanos que residen en España, Holanda, Italia, Suiza y otros territorios circundantes. En esta Circunscripción hay inscritos 111,057 dominicanos en el padrón para votar en las elecciones del 5 de julio, un proceso que en países como España dependerá de las medidas vigentes por la pandemia.

Cuando viajó a España, Cross dejó a su esposa e hijos en la República Dominicana. Era también secretario de organización de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP). “A los tres días me cancelaron, ¿a qué volvía? Tenía que hacer camino al andar, y te aseguro que mi primer trabajo fue duro”, dice.

Narra que se levantaba a las 5 de la mañana para trabajar como vendedor de frutas ambulantes y lo hizo por cinco meses, ganando 3,000 pesetas al día (unos 18 euros). Como era profesor, no estaba acostumbrado al trabajo pesado, pero tuvo que trabajar como peón en el sector construcción y luego se hizo camarero, hasta que montó el Bar Macorix (en honor al ron del mismo nombre) y se “hizo empresario”.

“Fui el primer dominicano que montó empresas en España, 15 de octubre del 94, la primera bodega de alimentación, y en el 2000 ya yo tenía seis supermercados en Madrid y tenía centros de llamadas”, indica.

La crisis económica impactó en sus negocios, manteniendo actualmente el primer supermercado y la venta al mayor de contenedores de alimentos que transporta a España desde la República Dominicana.

“Ya no administro esos negocios. En el año 2004, cuando me hicieron diplomático, tuve que renunciar a todos mis negocios y a todas mis acciones, y las dejé en manos de mi hermana”, dice.

Diputado pero “no por lucro”
Cross, quien ingresó al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en 1986, fue nombrado en 2004 cónsul de la República Dominicana en Madrid, durante el gobierno de Leonel Fernández. En 2011 fue designado ministro consejero de la Embajada dominicana en esa ciudad.

Cuando viajó a España, Cross dejó a su esposa e hijos en la República Dominicana. Era también secretario de organización de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP). “A los tres días me cancelaron, ¿a qué volvía? Tenía que hacer camino al andar, y te aseguro que mi primer trabajo fue duro”, dice.

Narra que se levantaba a las 5 de la mañana para trabajar como vendedor de frutas ambulantes y lo hizo por cinco meses, ganando 3,000 pesetas al día (unos 18 euros). Como era profesor, no estaba acostumbrado al trabajo pesado, pero tuvo que trabajar como peón en el sector construcción y luego se hizo camarero, hasta que montó el Bar Macorix (en honor al ron del mismo nombre) y se “hizo empresario”.

“Fui el primer dominicano que montó empresas en España, 15 de octubre del 94, la primera bodega de alimentación, y en el 2000 ya yo tenía seis supermercados en Madrid y tenía centros de llamadas”, indica.

La crisis económica impactó en sus negocios, manteniendo actualmente el primer supermercado y la venta al mayor de contenedores de alimentos que transporta a España desde la República Dominicana.

“Ya no administro esos negocios. En el año 2004, cuando me hicieron diplomático, tuve que renunciar a todos mis negocios y a todas mis acciones, y las dejé en manos de mi hermana”, dice.

Diputado pero “no por lucro”
Cross, quien ingresó al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en 1986, fue nombrado en 2004 cónsul de la República Dominicana en Madrid, durante el gobierno de Leonel Fernández. En 2011 fue designado ministro consejero de la Embajada dominicana en esa ciudad.

ELECCIONES 2020
Cross: partidos iban al exterior a buscar dinero y no tomaban en cuenta a diáspora dominicana
Asegura que no se irá del Congreso Nacional hasta que se logre la repatriación y retorno digno del residente en el exterior
Mariela Mejía – SANTO DOMINGO 11/06/2020, 12:20 PM
$!Cross: partidos iban al exterior a buscar dinero y no tomaban en cuenta a diáspora dominicana
Marcos Cross, diputado de ultramar. (DIARIO LIBRE/PEDRO BAZIL)
Marcos Cross era un profesor cuando se fue por tres meses a España en 1989. “Fui el candidato a síndico del municipio de Cabrera y tuve unos problemas políticos, y no vi mi vida segura después de las elecciones”, explica.

Pero esos tres meses se han convertido en 31 años, que han comprendido trabajos como albañil y camarero, hasta ascender a tener negocios propios, ser cónsul dominicano en Madrid y ahora postularse para un tercer periodo como diputado de ultramar.

Él se identifica como el primer dominicano en llegar al barrio español Cuatro Caminos en 1991. “Fui el primer dominicano que montó empresas, y la mayoría de las mujeres mayores que llegaron en los años 90 y finales del 89, saben que a donde iban a comprar plátano, yautía y ñame, era a mi tienda, a mi bodeguita de Cuatro Caminos”, dice.

El diputado Cross representa a la Circunscripción 3 del exterior, es decir, a los dominicanos que residen en España, Holanda, Italia, Suiza y otros territorios circundantes. En esta Circunscripción hay inscritos 111,057 dominicanos en el padrón para votar en las elecciones del 5 de julio, un proceso que en países como España dependerá de las medidas vigentes por la pandemia.

Fotografía de Marcos Cross publicada años atrás en un artículo en el que se expresaba en contra del descrédito hacia la comunidad dominicana en Madrid. ( FUENTE EXTERNA)
Cuando viajó a España, Cross dejó a su esposa e hijos en la República Dominicana. Era también secretario de organización de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP). “A los tres días me cancelaron, ¿a qué volvía? Tenía que hacer camino al andar, y te aseguro que mi primer trabajo fue duro”, dice.

Narra que se levantaba a las 5 de la mañana para trabajar como vendedor de frutas ambulantes y lo hizo por cinco meses, ganando 3,000 pesetas al día (unos 18 euros). Como era profesor, no estaba acostumbrado al trabajo pesado, pero tuvo que trabajar como peón en el sector construcción y luego se hizo camarero, hasta que montó el Bar Macorix (en honor al ron del mismo nombre) y se “hizo empresario”.

“Fui el primer dominicano que montó empresas en España, 15 de octubre del 94, la primera bodega de alimentación, y en el 2000 ya yo tenía seis supermercados en Madrid y tenía centros de llamadas”, indica.

La crisis económica impactó en sus negocios, manteniendo actualmente el primer supermercado y la venta al mayor de contenedores de alimentos que transporta a España desde la República Dominicana.

“Ya no administro esos negocios. En el año 2004, cuando me hicieron diplomático, tuve que renunciar a todos mis negocios y a todas mis acciones, y las dejé en manos de mi hermana”, dice.

Diputado pero “no por lucro”
Cross, quien ingresó al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en 1986, fue nombrado en 2004 cónsul de la República Dominicana en Madrid, durante el gobierno de Leonel Fernández. En 2011 fue designado ministro consejero de la Embajada dominicana en esa ciudad.

Durante la entrevista con Diario Libre USA, Cross enfatiza que cuando fue cónsul general comenzó con un seguro de repatriación privado en 2005, contratado con una compañía española, para los dominicanos en España. Pero su interés era que llegara a toda la diáspora.

“Lo más prioritario era la repatriación de los dominicanos fallecidos. Es un calvario cuando se le muere una persona en el exterior a una gente que no tiene con qué traerlo al país”

Cuando se incluyó la figura de diputado de ultramar en la Constitución de 2010, dice que entendió que llegaba la oportunidad para que fuera en el Congreso Nacional donde se instaurara ese seguro a nivel general.

“Ahí me surgió la idea de venir como diputado. Un diputado gana en el país un salario digno (unos RD$175 mil y otros RD$80,000 de gastos de representación y dieta) si lo valora con el salario dominicano, pero si lo valora con el costo de la vida en Europa, no gana lo suficiente”, dice Cross para explicar que no optó por ser legislador para el lucro personal.

En su última declaración jurada de patrimonio, Cross nombra sus descendientes. Entre estos está Isaac Cross Martínez, quien figura en la nómina de mayo del Instituto Dominicano de Aviación Civil como inspector de vigilancia aeroportuaria en el Aeropuerto Internacional del Cibao, con un salario de RD$55,000.

También asienta a Marcos Cross Martínez, quien figura como técnico en la nómina de abril del Ministerio de Industria y Comercio, con un salario de RD$22,000, y Josué Cross Martínez, quien está en la de febrero del Senado como asistente en el departamento senatorial de Santiago, con un sueldo de RD$43,200.

Cross fue elegido en 2012 como diputado de ultramar y en 2016 se reelige en la plaza con 20,724 votos. Ahora busca serlo una tercera vez por la alianza de la Fuerza del Pueblo con el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y permanecer así en un Congreso “más diversificado”, que no sea un “sello gomígrafo” del presidente Danilo Medina como –entiende– es el actual.

“El objetivo mío fue crear el Instituto del Dominicano en el Exterior (Index), yo no vine a otra cosa”, enfatiza.

“Mi proyecto original es el Instituto del Dominicano en el Exterior”, insiste. “Pero ya eso existe”, le observa Diario Libre USA. “Existe en palabras”, responde.

Cross entiende que el Index no funciona. La entidad fue creada en 2015 por decreto del Poder Ejecutivo, con una misión similar a otro que había propuesto un grupo de diputados, entre ellos Cross.

El Index es una estructura institucional, bajo la coordinación del Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), cuyo objetivo es desarrollar programas para mejorar la calidad de vida de los dominicanos residentes en el exterior y procurar su integración en el desarrollo económico, político, social y cultural al país, y a sus comunidades de origen.

En la nómina de mayo publicada por el Mirex, los salarios de los empleados en las oficinas del Index en Boston, Italia, Madrid, Miami, Nueva Jersey, Nueva York, Pensilvania, Puerto Rico, Venezuela, Washington y Panamá suman US$122,040 (unos RD$6.6 millones).

Cross tampoco está conforme con Cielo RD, un seguro funerario y de repatriación para la diáspora, también dependiente del Mirex. “Lo que se ha hecho es una estafa al dominicano haciendo creer que se creó un Instituto cuando realmente no se ha creado”, asegura.

“Como ya existe la institución, yo no puedo desmontarla, lo que tengo que potenciarla ahora como legislador”, reflexiona.

Cross y otros diputados sometieron en 2018 un proyecto de Ley que regula el retorno digno y la repatriación de cadáveres, y crea un observatorio de investigación de los dominicanos y dominicanas residentes en el exterior, aprobado en la Cámara de Diputados

“No me voy a ir del Congreso -a menos que mis electores no me den el voto- hasta que logremos que ese problema de repatriación, que ese problema de retorno digno, que ese problema de investigación, se resuelva”.

Cross explica que, como diputado, pasa más tiempo en la República Dominicana y viaja a España y Europa cada 45 días. Para promover su candidatura frente a otros 21 competidores, hace campaña por Zoom debido a la pandemia y la distancia. Virtualmente también imparte docencia a alumnos del Instituto Superior de Derecho y Economía de España.

Sus años como migrante y funcionario los toma como referencia para defender la necesidad de los diputados de ultramar y que con estos sean 190 los miembros de la Cámara Baja.

Asegura que a la diáspora “no le hacían caso”, a pesar del aporte que hace al Producto Interno Bruto (PIB) del país mediante las remesas, que solo el año pasado superaron los US$7,000 millones, según el Banco Central.

“No nos hacían caso antes, cuando hablaban del dominicano en el exterior lo miraban como un aportador de recursos. Los partidos políticos iban al exterior a buscar dinero para su campaña y nunca nos tomaban en cuenta para nada”, dice.

Entre sus propuestas para un nuevo periodo está legislar para que el Estado dominicano, vía el Banco Nacional de las Exportaciones (Bandex) u otro como el Banreservas, garantice financiamientos a dominicanos propietarios de negocios en el exterior, que han sido afectados por la crisis económica generada por la pandemia, y que cuenten con un respaldo de bienes en el país.

Entiende que otra vía es que las entidades financieras locales lleguen a acuerdos con otras en el exterior para que el banco criollo avale el préstamo solicitado en el extranjero.

“Una ley donde el Gobierno pueda ejecutar acciones económicas que permitan el desarrollo de los pequeños y medianos empresarios en el exterior”, apunta.
Tomado de Dl Autor:Mariela Mejía
Sfd/Dan

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