Por un protocolo de salubridad eficiente para las elecciones del 5 de julio

27 de junio 2020.-

Por un protocolo de salubridad eficiente para las elecciones del 5 de julio

Por: José Francisco Peña Guaba

El tema del COVID-19 a nivel mundial, y claro que en República Dominicana, es un proceso en curso, y cambiante por múltiples factores. Factores que son de diversa índole, directa e indirectamente relacionados con la pandemia. El cuadro en RD y el resto del mundo con la diseminación del virus, no puede ser más triste, infectando personas y su impacto en las personas de edad avanzada que tienden a tener sistemas de defensa o inmunidad más comprometidos, tanto por la edad como por algún tipo de enfermedad pasada o en curso, y por tanto, están menos aptos para manejar por sí solos el virus.

A falta de nueve días para las elecciones, y restando sólo seis días de campaña, no parece oportuno solicitar a la Junta Central Electoral la modificación del protocolo de salud que pretende utilizar durante la elección del 5 de julio.

Sin embargo, las que se enumeran aquí no son propuestas nuevas, al contrario, hace meses que fueron presentadas a la Junta Central Electoral como sugerencias específicas de los partidos, para garantizar a la población tanto el derecho a ejercer el sufragio como el derecho a la salud.

Se trata, por tanto, de reiteraciones de sugerencias o propuestas formales ya presentadas a las que la Junta Central Electoral, para variar, ni ha hecho caso, ni acepta ni rechaza, manteniéndose en silencio sobre asuntos nodales del proceso y sin considerar en lo más mínimo la desinteresada y legalmente exigible opinión de los partidos.

1.- Maximizar el espacio disponible. Ya que no será posible ni crear nuevos colegios para evitar aglomeraciones de votantes, ni dividirlos por sexo, por lo menos cabe solicitar a la JCE que maximice el espacio disponible dentro de los recintos electorales marcando espacios de separación entre votantes y disponiendo la atención constante de la policía electoral para que haga cumplir el distanciamiento social.

2.- Desinfección de los implementos. Varias solicitudes de los partidos a la JCE no serán atendidas, como la realización de pruebas de salud a los miembros de la mesa. Si bien el protocolo aprobado dispone la desinfección de los miembros y de los implementos de votación al entrar al colegio, debe hacerse hincapié en que todo artículo tocado por un elector o por un miembro de la mesa que no tenga la adecuada protección debe desinfectarse de inmediato antes de que otra persona lo toque.

3.- Dividir las demarcaciones electorales por nivel de seguridad, se acuerdo al porcentaje de casos de la epidemia presentes en el lugar, de manera que las menos seguras sean objeto de medidas más estrictas (en cuanto a la aplicación del protocolo de sanidad), recibiendo atención prioritaria de los equipos de desinfección y aseguramiento médico del proceso.

4.- Educación del votante: la JCE debe asegurarse de que los votantes entiendan los nuevos procedimientos de higiene electoral, incluso del proceso de entintado y la importancia de cumplir con las instrucciones. Los esfuerzos de educación podrían incluir, por ejemplo, carteles especiales fuera de las mesas electorales y anuncios de servicio público que detallan los procedimientos a seguir, en forma de diagramas de flujo, medidas de las que hasta ahora no se tiene conocimiento que vayan a utilizarse.

Se deben realizar esfuerzos de educación electoral para llegar a todos los ciudadanos, incluidos los votantes con discapacidades y aquellos con bajos niveles de alfabetización. Se deben usar gráficos y visuales cuando sea posible e incluir una opción de audio debe estar disponible para personas ciegas o con baja visión, o simplemente como orientación al votante.

La JCE debe crear y ofrecer cursillos para delegados y personal de las mesas electorales y que le sean entregados a los partidos para que los difundan en proceso de capacitación. Asimismo, la JCE debe asumir la campaña institucional de presentación de candidatos a nivel nacional para que todos los electores puedan conocerlos.

5.- Creación de los Comités de Protección Ciudadana. Se reitera la necesidad y el compromiso de los partidos, cuando menos los adscritos al FOPPPREDOM, de colaborar con la JCE en la designación y seguimiento de los llamados Comités de Protección Ciudadana. Se trata de una iniciativa de gestión conformada por representantes comunitarios y de los partidos, a fines exclusivamente de incorporación ciudadana organizada a la higiene del proceso electoral. Se integrarían representantes del sector salud (en calidad de coordinador del Comité), y actuarían bajo supervisión de la JCE (preferiblemente del Coordinador de Recinto ya designado) para: certificar la desinfección de los locales, comprobar la habilitación de salud de los integrantes de los colegios electorales y, en general, verificar la aplicación de las medidas de higiene a los electores.

6.- Contacto interinstitucional especial con la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, a fines de dar seguimiento oportuno a las estrategias internacionales recomendadas para la celebración de actos multitudinarios y elecciones en las próximas semanas y meses, de acuerdo a la evolución de la pandemia. Al efecto, se han creado reglas especiales sobre .

7.- Medidas especiales para la población vulnerable. No se dispuso ningún mecanismo especial para la votación de la población vulnerable, que con razón puede abstenerse de votar en las circunstancias actuales. La JCE está a tiempo de utilizar el mecanismo de votación para discapacitados o adultos mayores, disponiendo que voten preferiblemente en casilla separada.
El interés de los partidos y del suscrito es que el proceso electoral pueda celebrarse en condiciones objetivas tales que permitan tanto la formación de la voluntad popular, como la preservación del derecho de los votantes a la salud. Ambos son derechos inalienables.

No obstante, sin duda acudirán a votar personas que ignoren estar enfermas, porque se trate de pacientes asintomáticos o por otra razón, suponiendo un riesgo para quienes no lo estén. Por tanto, concluimos observando que la expansión de la pandemia requiere un comportamiento de la JCE verdaderamente institucionalizado, mucho más eficiente y exigente que de costumbre.

Esperamos que la JCE pueda cumplir exitosamente esta gran oportunidad que le brinda la historia, de organizar unas elecciones en un período tan accidentado y traumático como el actual, garantizando el derecho al sufragio como el derecho a la salud.
JFPG. Dan/Sfd

SHARE