Siembra de Dignidad Humana en la 27 de Febrero

Siembra de Dignidad Humanan en la 27 de febrero.

La principal vía de la Capital Dominicana lo es sin lugar a dudas la avenida 27 de Febrero, nombre dado por ser la fecha de la independencia de la República Dominicana, pero además de ser la principal arteria, atravesando de este a oeste el centro de la capital de la República, esta vía une a todo el país, ya que se conecta a la avenida las Américas siendo de hecho su prolongación, con la carretera 6 de noviembre, que hace la conexión directa con todo el suroeste del País.

De Norte a Sur queda empalmada con la avenida Luperón, por lo que ahí convergen las vías de acceso a todo el norte y a todo el sur, la primera al unirla con la carretera Duarte o carretera del Cibao y la segunda con la carretera Sánchez o de San Cristóbal.

El centro de dicha unión se efectúa en la emblemática Plaza de la Bandera escenario reciente de multitudinaria concentracion, exigiendo el respeto de la voluntad popular tras el fallido proceso eleccionario de febrero 2020.

Muy cercano a esta plaza, la Dra. Zoila Martínez Guante, Defensora del Pueblo y un equipo encargado, seleccionó el lugar en donde quedaría definitivamente sembrada, con la dignidad que el amo del escenario demanda su casa principal.

Después de cruzar las edificaciones del Ministerio de Defensa a una cuadra, pasado la avenida Caonabo, de encuentra el solar en donde se está sembrado la solidez de la salvaguarda de los Derechos y la Dignidad Humana.

Dos retroexcavadoras están trabajando a toda máquina en las bases de lo que pronto ha de ser la casa del Pueblo, el edificio que alojará la Sede Central del Defensor del Pueblo de la República Dominicana.

El Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD), ya tiene los fondos para la edificación, amueblamiento y equipamiento de dicho edificio.

Peso a peso apadrinado con la “excesiva austeridad” de la Dra. Zoila Martinez Guante y la buena complicidad del Director financiero Ivan Rosario, más la colaboración plus de todo el equipo, se logró que a la fecha el PNUD disponga de la suma de trescientos catorce millones de pesos (RD$314,000,000.00) que ha de invertir de la siguiente manera: Ciento diez millones RD$110,000,000.00) para la construcción , amueblamiento y equipamiento de la sede central, quince millones (RD$15,000,000.00) para la remodelación, amueblamiento y equipamiento de la sede de la provincia Santo Domingo, igualmente hasta treinta millones RD$.30,000.000.00, para la compra, amueblamiento y equipamiento de La sede de Santiago de los Caballeros, y el resto para otras trece provincias específicamente, Puerto Plata, La Romana, Barahona , Hato Mayor , San Francisco de Macorís, Montecristi, Peravia (Baní), San Cristóbal, San Juan de la Maguana, Sánchez Ramírez, Samaná, La Altagracia (Higuey) y Espaillat (Moca).

Esos fondos son el producto de ahorros que de un pírrico presupuesto de ciento cincuenta (RD$150,000,000.00) millones en los primeros tres años y de ciento sesenta y cinco (RD$165,000,000.00) o sea, quince millones más, en los últimos tres. Esto demuestra que la forma austera de administrar, buen manejo y voluntad producen alquimia.

La actual gestion del Defensor del Pueblo ha solicitado y obtenido tres auditorias de la Cámara de Cuentas de la República con resultados de manejos excelente las dos terminadas y la tercera en proceso. Todo con el proposito de rendir cuentas al Pueblo.

El Defensor del Pueblo es un ente constitucional, que nació con la ley 19-01 (2001), cuya disposicion legal recibió una modificación con la ley 367 en el 2009, pero que, finalmente fue incorporada como ente constitucional en el 2010.

Según la Constitución Dominicana, el Defensor del Pueblo es una autoridad independiente en sus funciones y con autonomía administrativa y presupuestaria, que se debe de manera exclusiva al mandato de la Constitución y las leyes.

Su función esencial es contribuir a salvaguardar los derechos fundamentales de las personas y los intereses colectivos y difusos establecidos en la Constitución y las leyes, en caso de que sean violados por funcionarios u órganos del Estado, por prestadores de servicios públicos o particulares que afecten intereses colectivos y difusos.

Su elección al igual que la de los suplentes y adjuntos se hará por el Senado para un período de seis años, de ternas propuestas por la Cámara de Diputados.

Según lo dispuesto en la Constitución Dominicana, en su artículo 192, el Defensor y sus Adjuntos permanecerán en el cargo hasta que sean sustituidos. Es por eso que aún al frente de la Institución se encuentran las autoridades nombradas en 2013, pues el presente Congreso que debió seleccionarlas desde mayo del año pasado, aún se espera la selección de las ternas por parte Cámara de Diputados o en su defecto por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia.

La Camara de Diputados había empezado el proceso de depuración de los aspirantes y estaba validando los títulos presentados por los aspirantes, por ante el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología (MESCyT). luego se vio interrumpido por el proceso de primarias internas del Partido oficial, lo que concluyó con la división del Partido para octubre del 2020 y esta a su vez terminó con la mayoría que el oficialismo tenía en la Cámara, por lo que se dificultó la escogencia de las mismas.

El Senado de la República no puede hacer su trabajo, si antes ´no recibe las ternas para titular, suplentes y adjuntos de la Cámara de Diputados o en su defecto del Pleno de la Suprema Corte de Justicia.

En la actualidad, además del titular, el Defensor del Pueblo cuenta con dos Suplente y dos Adjuntos.

En el caso de los Adjuntos la Constitución en su artículo 83 establece que es atribución de la Camara de Diputados, someter al Senado las ternas del Defensor del Pueblo, sus suplentes, que no podrán ser más de dos, y los adjuntos, que no podrán ser más de cinco, con el voto favorable de las dos terceras partes de los presentes.

Por el tamaño que está llamado a alcanzar el Defensor del Pueblo después de la proyección, se hace imprescindible que los adjuntos sean hasta el número permitido por la Constitución o sea cinco.

La siembra de Dignidad que se ha hecho,no sólo con la capital , sino en otras quince provincias, es el inicio del caminar hacia la utopía de la igualdad, el respeto absoluto a los Derechos Humanos y la concreción de un Estado Social Democrático y de Derecho teniendo como base los artículos 7 y 8 de nuestra Carta Magna que disponen que La República Dominicana es un Estado Social y Democrático de Derecho, y cuya función esencial es la protección efectiva de los derechos de la persona, el respeto de su dignidad y la obtención de los medios que le permitan perfeccionarse de forma igualitaria, equitativa y progresiva, dentro de un marco de libertad individual y de justicia social.

El actual Defensor del Pueblo ha sembrado las bases para que la institución acoja el mandato de Constitución en su artículo 5
que sentencia que ella misma se fundamenta en el respeto a la Dignidad Humana y en la indisoluble unidad de la Nación, patria común de todos los dominicanos y dominicanas.

Se espera sólo, que el Pueblo valore lo dejado, para que despues de toda buena siembra se cosechen excelentes frutos.

Por su parte, el Congreso Nacional tiene la oportunidad de buscar buenos viñadores para que cuiden lo sembrado y nutran al pueblo con la gran cosecha.

Dan/Sfd

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