La rebelión de los candados

La rebelión de los candados

Hace años tengo ese título esperando sacar tiempo para convertirlo en un libro que buscará despertar conciencia entre los afortunados de mi patria. A aquellos que por su “tesonero trabajo” o por su “gran suerte han acumulado grandes fortunas”.

Para aquellos que tienen “fieles candados humanos a agua, sol y sereno cuidando su fortuna, pero a quienes“ no engrasan ”. Un día meterán la llave y estos no abrirán.

Todo viene a propósito del revuelo que ha creado un video de un miembro de la policía nacional; como si lo dicho por él descubriera algo que nadie sabía. Se toma una pose en donde políticos y aprovechados, quieren hacer una tormenta, o agitar el rio para sacar salmones.

Hoy no escribiré nada nuevo, simplemente citaré artículos escritos con anterioridad y reproduciré uno que titule “Disculpe el señor, pero hay una deuda social acumulada por pagar”

Las publicaciones citadas tienen ya varios años en los digitales.

Un militar digno ha de ser siempre militar. (2012), Derecho al uniforme militar ((enero del 2011), Rango transitorios en la policía (2012) Las intenciones son buenas pero no son suficientes, hablando de policía (2013) justicia relacional iatrogenia social (24 de junio de 2010). El estado y la justicia relacional (junio de 2012). Escuela de formación continua para la policía nacional (2013).

Eso son parte de los escritos que tocan el tema de la policía y la realidad develada, pero en donde está el meollo del asunto es en el artículo primeramente enunciado y que ahora reproduzco.

“No sé si la ambición humana tiene límites, no, no lo sé. Lo que sí sé es que la ambición rompe el saco. De eso estoy seguro. Y que muchos humanos compran candado después que le roban, también he comprobado con frecuencia eso.

Pregono que he visto hechos desproporcionados; por ejemplo los noticiarios reportan que en un lugar x, una persona x, dio muerte a otra porque no le pagó una suma miserable de dinero y todos decimos: ¡Que barbaridad! Y…, en verdad es eso, una barbaridad.

Más de uno dice caramba, por quinientos pesos, a lo mejor se los hubiera pedido y se los hubo dado sin problema, porque: ¡¿Qué son quinientos pesos ?!

Pero cuando así razonamos ignoramos (sin jamás justificar el hecho), que esta era la vez quinientas que lo cobraba, y que el hoy occiso le respondía ni te los niego, ni te los pago.

Ahora me pregunto yo y le pregunto a usted, ¿Por qué suceden esas cosas?

No sé cuál sería su respuesta, pero la mía va en el sentido siguiente:

Esos hechos aislados son el reflejo de lo que está sucediendo más adentro; es como una prueba de laboratorio que se realiza al tomar una muestra de heces fecales o sangre, ahí en pequeño se ve lo que esta sucediendo en grande en todo el cuerpo.

Las muestras que está dando esta sociedad ya son abundantes y muy significativas; el cuerpo social está mal, muy mal y los resultados no se harán esperar, vendrá una septicemia que lo contaminará todo y todo se perderá si no se toman correctivos ya.

No quiero ser dramático ni apocalíptico, pero cabezas volarán y fortunas se dilapidarán en segundos. Habrá repartimientos a la mala, porque usted permitió mi querido señor que su ambición le rompiera el saco.

Discúlpeme señor, esto no es para alarmarlo, ni mucho menos asustarlo, esto está cargado de buena fe, es una advertencia sana hoy que todavía hay tiempo.

No fanfarroneé su fortuna exhibiendo desorbitadamente su abundancia, que no hay fortuna que sea legítima, aunque sea legal. No es posible acumular tanto capital sin que de alguna manera no esté salpicado por la sangre o por lo menos por el sudor ajeno.

Tal vez usted afirme categóricamente que la suya no, tal vez usted jamás violó la ley, ni ha matado, ni ha robado, así que yo me equivoqué y debo apuntar mis exabruptos  pensamientos ahora escritos, para otro lado, porque con usted, eso no va.

Quizás usted tiene razón y yo soy un exagerador; pero respóndame esta sencilla pregunta: ¿Usted siempre ha pagado el 10% de los beneficios de su negocio o empresa que establece la ley laboral en provecho de sus trabajadores? Sin ocultar nada o declarar pérdidas a sabiendas que no las hubo.

El examen es sólo de dos preguntas si la contestación dejó tranquilidad en su conciencia lo felicito y acaba de obtener la aprobación de la mitad de examen;  que como ya le dije, es sólo de dos preguntas;  por lo que para aprobarlo, tiene necesariamente que contestar las dos correctamente.

La siguiente es: ¿Cree usted que es legítimo e hija de la justicia y la equidad, que si mil hombres con su fuerza de trabajo le producen a usted una plusvalía, o ganancia neta en un año, de cien millones de pesos; usted reparta diez millones para mil hombres a los que le tocarían unos diez mil pesos a cada uno, por hacer un cálculo y usted sólo o usted más dos o tres se carguen con noventa millones para usted o ustedes solitos.

Eso es legal, pero… ¿es justo, es legítimo, es equitativo? Espero que más que justificarte, reflexiones y empieces a pagar antes que esos acreedores empiecen a cobrar compulsivamente.”

Sería un buen inicio que el pago de los policíaS provenga de un fondo mixto con aporte del sector empresarial y el Estado. Total es para cuidar su dinero, bienes y posesiones que existen estos últimos y para que todos estemos conforme con ese cuido se le ha se ha llamado diplomáticamente, seguridad ciudadana.

Ah…, una última sugerencia si te gusta la música exquisita, te sugiero escuchar de Serrat, Joan Manuel, una canción que él tituló “Disculpe el señor”… Cuyas letras he buscado para usted.

Disculpe el señor si le interrumpo, pero en el recibidor

hay un par de pobres que preguntan insistentemente por usted.

No piden limosnas, no…Ni venden alfombras de lana,

tampoco elefantes de ébano. Son pobres que no tienen nada de nada.

No entendí muy bien sin nada que vender o nada que perder,

pero por lo que parecetiene usted alguna cosa que les pertenece.

¿Quiere que les diga que el señor salió…?¿Que vuelvan mañana, en horas de visita…? ¿O mejor les digo como el señor dice:

«Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da, no se quita…?»

Disculpe el señor, se nos llenó de pobres el recibidor

y no paran de llegar, desde la retaguardia, por tierra y por mar.

Y como el señor dice que salió y tratándose de una urgencia,

me han pedido que les indique yo por dónde se va a la despensa,

que Dios, se lo pagará. ¿Me da las llaves o los echo? Usted verá

que mientras estamos hablando llegan más y más pobres y siguen llegando.¿Quiere usted que llame a un guardia y que revise si tienen en regla sus papeles de pobre…? ¿O mejor les digo como el señor dice:»Bien me quieres, bien te quiero, no me toques el dinero…?»

Disculpe el señor pero este asunto va de mal en peor.

Vienen a millones Y curiosamente, vienen todos hacia aquí.

Traté de contenerles pero ya ve, han dado con su paradero.

Estos son los pobres de los que le hablé…Le dejo con los caballeros

y entiéndase usted… Si no manda otra cosa, me retiraré.

Si me necesita, llame…  Que Dios le inspire o que Dios le ampare,

que esos no se han enterado  que Carlos Marx está muerto y enterrado .

 

Hasta la próxima

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