Roma 05 de enero 2022

Los 190 mil casos, con 231 muertos, de este miércoles en Italia y el ritmo de difusión del coronavirus en Europa, con Francia que sumó el martes 271 mil infectados y Gran Bretaña 218 mil, ofrecen un espectáculo generalizado de triunfo de la pandemia en esta cuarta oleada que ha producido un aumento sin precedentes de los contagios desde que comenzó a nivel europeo la peste que vino de China y se detectó en febrero de 2020.

En una reunión nocturna el consejo de ministros presidido por el premier Mario Draghi aprobó varias medidas para contener la pandemia.

En primer lugar, decidió imponer la vacunación obligatoria a los residentes mayores de 50 años.

Muchos mayores de esta edad no vacunados pueblan ya los hospitales contagiados por el Covid y sin protección. En particular hay una buena proporción entre los enfermos graves en las salas de terapia intensiva

La lucha para contener al virus en su variante ómicron se hace exasperada. Pero gracias a la barrera de protección de las vacunas la proporción de hospitalizados en las áreas ordinarias y las terapias intensivas de los hospitales es mucho menor que en las tres oleadas anteriores.

Aún menos son los muertos de esta cuarta oleada en comparación con apenas un año atrás, cuando se alumbraban recién las primeras vacunas.

Tormenta en la economía

Pero las consecuencias sociales comienzan a hacerse sentir pesadamente. La magnitud de la oleada de contagios hace temer a las empresas italianas de asistir los prolegómenos de una tempestad perfecta.

Una consecuencia directa de ómicron son los “contagios enloquecidos” que mantienen en casa cada vez más trabajadores.

También está la crisis de las materias primas, la inflación casi al 4% anual y la estampida de los precios de la energía, con un incremento del 55% de la electricidad y del 41,8% del gas.

Muchas empresas se han lanzado a buscar mano de obra de reemplazo, pero esto es difícil si los contagiados en casa son dependientes especializados.

Los sindicatos obreros y la muy fuerte Confindustria, que agrupa a los empresarios industriales, reclaman juntos la mano dura contra los contrarios a la vacunación, ante la amenaza de que se frustre la recuperación económica que pintaba muy bien hasta hace menos de un mes, cuando irrumpió la carta oleada protagonizada por la variante ómicron.
Italia rebotó en 2021 el 6,3% de la bajada del 9,6% del Producto Bruto Interno en 2020, el índice negativo más alto en los 27 países de la Unión Europea.

Se esperaba más de un 4,5% adicional de crecimiento este año para volver a los valores de 2019 aprovechando la ayuda privilegiada que brindó la UE a los italianos con subsidios y prestamos por casi 200 mil millones de euros en programas y ayudas de un vasto plan de Recuperación. Ahora el futuro tambalea.

Pase sanitario más estricto​

Trabajadores y empresarios apoyan un Pase Sanitario aún más duro con los no vacunados, extendiendo a todo el mundo laboral la obligación de vacunarse.

Pero hasta ahora los dos grandes partidos italianos de derecha se oponen y también el populista Movimiento Cinco Estrellas no quiere llegar tan lejos.

El gobierno tiene en la manga otra carta: establecer la obligatoriedad de vacunarse a todos los mayores de 18 años.

Pietro Ferrari, hijo del legendario Enzo y dirigente empresario se mostró preocupado “porque desde el lunes tendremos problemas importantes de producción”.

En Ferrari, donde comienza a sentirse como en las otras industrias el tendal de contagiados que no concurren al trabajo, el problema mayor es la dificultad para conseguir los reemplazantes que deben tener un alto nivel de especialización.

“En algunas líneas de producción si faltan más de dos se bloquea todo”, explica Pietro Ferrari.

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