“Un espíritu de doble filo”
Poe Emilia Paredes
New York 24 de enero 2022

Se habla tanto de esa Palabra llama “miedo”, y yo me rio y me pregunto: será un espíritu?

Buscando y buscando una respuesta, me di cuenta de que sí, es un espíritu que llevamos siempre a nuestro lado y que solo se hace visible cuando somos conscientes de su existencia.

Esas veces que queremos avanzar (en nuestros proyectos, nuestra casa, en la escuela/universidad, nuestras relaciones de pareja, de hijos…), y no nos damos cuenta que hay algo que nos lo impide. A ese algo le llamo “filo visible.

Lo comparo a un bebé, ellos no les temen al espíritu invisible, hasta que comienzan a crecer y a experimentar cosas (golpes, caídas…) que les hace sentir el espíritu visible, y temen.

A ellos no les da miedo caminar, porque no ven el peligro; pero si caminan y se hacen daño; ya no quieren seguir, pero llega un momento de que si papá o mamá extiende su mano, ellos sienten la seguridad de volver a intentarlo.

Le llamo espíritu de doble filo porque ese miedo que te impide avanzar por los golpes sufridos tuyos o ajenos; es el mismo miedo que cuando lo enfrentas, lo que era un intento se vuelve éxito.

Imagina tu cara de satisfacción cuando le sacas la lengua y le echas a un lado y le dices: “se que nunca te vas a ir “miedo”, pero te he vencido”.

Si eres de los que creen que hay algo sobre natural, llámale Dios o como le quieras llamar, sabes que en varios lugares de la biblia habla sobre ese espíritu llamado “miedo”.

Hay uno de esos pasajes que me llama mucho la atención y es donde dice que: “el Espíritu que nos ha dado Dios, no es de cobardía”.

Tememos a lo que conocemos. Al que dirán o no, a la sociedad, al fracaso o tal vez al triunfo, al hombre… Según he leído, hasta que Adán no conoció; no tuvo miedo, pero justo después se cubrió.

Eso es lo que debemos hacer, cubrir el filo del espíritu de miedo que nos impide lograr nuestras metas, porque sabemos que va a existir siempre, como nuestra sombra. No por ello podemos predecir las consecuencias, pero sí hacerle frente a lo que la vida nos presente.

No es de balde que Dios, el universo o esa fuerza sobre natural nos extiende su mano, como el padre a su bebé; para darte seguridad, pues puede ver el filo visible antes que tu. Es porque sabe que el miedo cumple años de vida y de muerte contigo. El miedo ha sido, es y será.

Vamos a ser serios, cuando se materialice, parte ese espíritu, coge el filo que se ve, mételo en una cajita que no se oxide, y condénalo a cadena perpetua. Y qué pasaría si solo usas el filo invisible?

Y continua aquel pasaje que me gusta tanto: “sino que nos ha dado Dios un Espíritu de amor, de poder y de dominio propio”.

Ya que este filo invisible tiene más flechas y de calidad que el visible. Con cuál te quedas para vencer a quien te impide lograr tus sueños?

Emilia Paredes

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