MEDITACIÓN DIARIA
Cómo vencer la ansiedad
¿Qué es lo que más le preocupa a usted?

9 de marzo de 2022

Mateo 6.25-34

¿Qué es lo que más le preocupa a usted? ¿Su salud, su familia o tal vez su situación económica? Aunque creemos que nuestro Padre celestial cuida de nosotros y que sus promesas son confiables, hay momentos en que seguimos preocupándonos.

Todos tenemos responsabilidades que exigen nuestra atención, pero la ansiedad puede actuar como un veneno corrosivo que carcome nuestra confianza en Dios. Entonces, ¿qué podemos hacer al respecto?

Para empezar, necesitamos crecer tanto en nuestro conocimiento de Dios como en nuestra obediencia a Él. A medida que nos familiaricemos con las Sagradas Escrituras y con la verdadera naturaleza de nuestro Padre celestial, estaremos más convencidos de que Él se ocupa de cada detalle de nuestra vida. Entonces, cuando tomemos decisiones basadas en este conocimiento y obedezcamos, nuestra confianza en Él se fortalecerá.

Siempre que la ansiedad comience a aparecer, recuerde quién es su Padre celestial y lo que Él ha prometido. Llene su mente de versículos sobre su carácter, poder y amor. Declare sus promesas y entréguele sus preocupaciones. Puesto que Él le ha dicho que no se preocupe, ignorar este mandato es, en realidad, un tipo de desobediencia. Pero si le pide ayuda, Él le auxiliará para que rechace la ansiedad y viva tranquilo.

Biblia en un año: Josué 13-17

Dan/Sfdhttp://https://www.biblegateway.com/passage/?search=Mateo+6.25-34&version=RVR1960
Tomado de :https://www.encontacto.org/lea/devocionales-diarios

El afán y la ansiedad
(Lc. 12.22-31)
25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

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