MEDITACIÓN DIARIA
La sanidad de nuestras heridas
Quienes conocen al Salvador encontrarán consuelo, sanidad y confianza en el amor del Padre.

18 de marzo de 2022

Salmo 6.1-5

En todo el mundo hay personas que han sido maltratadas, las cuales llevan profundas cicatrices a lo largo de sus vidas. No todos los casos son extremos, pero incluso las heridas más leves pueden agravarse y afectar las relaciones y la autoimagen de una persona. Algo tan común como la traición o el rechazo de los amigos o la familia puede provocar pensamientos distorsionados y comportamientos negativos.

Las heridas sin sanar pueden conducir a sentimientos de inferioridad, miedo al fracaso o a la crítica, y una sensibilidad excesiva. Algunas personas se las arreglan criticando a otras en un intento de sentirse mejor. Otras malinterpretan comentarios inocentes como ataques personales. El dolor también puede desbordarse en forma de ira imprevisible, ya que una persona que ha sido herida es más propensa a arremeter contra las demás. A veces, las personas que tienen una imagen distorsionada de sí mismas se vuelven solitarias porque les preocupa la opinión de los demás sobre ellas.

De vez en cuando estamos obligados a experimentar algunos de estos sentimientos, pero Dios no quiere que quedemos atrapados por las heridas que hemos sufrido. Quienes conocen al Salvador encontrarán consuelo, sanidad y confianza en el amor del Padre.

Tomado de:https://www.encontacto.org/lea/devocionales-diarios

Dan/Sfd

Oración pidiendo misericordia en tiempo de prueba
Al músico principal; en Neginot, sobre Seminit. Salmo de David.
6 Jehová, no me reprendas en tu enojo,

Ni me castigues con tu ira.

2 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo;

Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen.

3 Mi alma también está muy turbada;

Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?

4 Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma;

Sálvame por tu misericordia.

5 Porque en la muerte no hay memoria de ti;

En el Seol, ¿quién te alabará?

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