ESTOY VIENDO COSAS MARAVILLOSAS A PROPOSITO DEL DOMINGO SAVIO.
Por Dario Nin
Primera Publicacion: Santo Domingo, 18 de agosto de 2018
Actual 07 de abril del 2022

“Estoy viendo cosas maravillosas”, fueron las últimas palabras que exclamó un joven a quien le faltaba unos días para cumplir 15 años y que desde muy temprano prometió morir, antes que pecar. La referencia es sobre Domingo Savio, un alumno de Don Bosco.

Hoy quiero hablarle de Domingo Savio, pero no es de ese Domingo, sino de Domingo Savio, un sector de la capital dominicana compuesto por los barrios Los Guandules y La Ciénaga, en donde viven más o menos trece mil familias (13,000) dominicanas y algunas familias de nuestro más vecino país (supongo yo esto último) y cuyo nombre se debe a quien he citado.

“Estoy viendo cosas maravillosas”, ya le dije que fueron las últimas palabras de Domingo Savio .“Hay que escuchar a la gente e interpretar lo que necesitan” fueron partes de las primeras palabras que el arquitecto argentino Jorge Mario Jáuregui le expresó a sus relacionados de la Unidad Ejecutora para la Readecuación de la Barquita y Entornos (URBE), tanto cuando lo trajeron para que sea jurado en la Barquita (La Nueva Barquita) como cuando observó con intención de intervenir la rivera del rio Ozama , en los sectores de la Ciénaga , Los Guandules y todo el panorama de miseria que bordea el mismo.

En lo adelante, los psicólogos tendremos que citar al arquitecto Jáuregui, porque éste está recurriendo a psicoanálisis para abordar a la gente que vive en estos sectores marginados, favelas como él llama a los barrios marginados dominicanos, en similitud o comparación con lo propio del Brasil. Y digo esto; porque de Sigmund Freud, utiliza los conceptos de la asociación libre y la atención flotante, como herramientas para construir fiabilidad en su “ordenamiento social urbanístico”

Bueno …, espero que hayan utilizado esos términos para canalizar buenos resultados, porque por lo que he podido apreciar del proyecto Domingo Savio y en lo que a mí respecta, no le veo posibilidad de éxitos, si no se atan antes algunas cabos que parece estar sueltos.

La idea es genial, urgente, necesaria y muy positiva. Hay que aplaudirla ya que contempla entre otras cosas: nuevas líneas de ómnibus que van a conectar directamente con el Metro y el Teleférico, ampliación de calles, construcción de un gran parque, guarderías infantiles, saneamientos de cañadas, y la prolongación de la avenida Francisco Caamaño, o sea la avenida del Puerto, pero (y este es el pelo en el sancocho) la forma prevista para desplazar a las personas de allí, es la que no me cuadra.

En buen dominicano, desalojarla para “desarrabalizar” la zona. La considero mala, pésima, inconsciente, inhumana, violatoria de derechos fundamentales y los más penoso, creo que va a traer problemas; tanto del sector hacia los protagonistas del proyecto, como dentro de los vecinos del mismo y traerá problemas también desde el gobierno hacia los ejecutores del proyecto, Y le explico el por qué, en el siguiente párrafo.

El proyecto Original contemplaba la construcción de viviendas, eso era genial, y cumple así, el Estado, con un derecho fundamental, pero, unos meses después de haber anunciado ésta, apareció en rueda de prensa Patricia Cuevas, coordinadora general de URBE, junto al geólogo Osiris de León y acompañados según fotos por la gente del COE, explicando que los estudios del área arrojaron que para los próximos 50 años el 67% de la franja bajo observación estaría en riesgo de inundación y por lo tanto, no se puede construir allí. ¿A caso no es esa una de las principales causas del desalojo y es lo que sucede cada vez que llueve? En verdad no creo que hay que hacer ningún estudio para llegar a esa conclusión.

En otras palabras, está descartando construirle vivienda a esa gente, que, a la voz de otros representantes de URBE, son invasores, intrusos molestosos, que hay que darle una lección y no premiarlo porque se han cogido lo ajeno. ¡Qué maravilla! No creo que hayan 49,449.64 tareas de tierra. ¡¿Verdad?! Ni están constituido en Patronato que luego pasaron a fundación; ¿tampoco hay que regalarle un avión? Perdón por habérseme cruzado los cables, pero eso pasa cuando manejamos diversas informaciones. Perdón, perdón ese no es el tema.

¿Cuál es la solución que plantean? Y no creo que eso cuente con el apoyo de una persona con la visión que alcanzo a ver al arquitecto Jorge Mario Jáuregui. Bueno … pues la solución planteada y que pretenden ejecutar es la siguiente: Si el intruso, perdón, el ciudadano tiene una vivienda con piso de tierra y hojas de zinc, eso debe valer tres mil pesos démosle “un chin” más y que se vaya de una vez – ¿Para dónde? No sé, que busque un amigo o un familiar en donde recostarse (perdón otra vez, hospedarse), y si no tienen, ese no es problemas de nosotros a ellos nadie lo mandó a meterse ahí.
Si tienen unas casuchas alquiladas, le vamos a dar el dinero al inquilino porque el dueño es un explotador que está sacando provecho a lo que no es suyo. (literalmente tome esto) y al dueño si tiene varias le pagamos una, le damos sus once mil pesos que cuesta el zinc y los palos.

No voy a seguir escribiendo, voy a terminar diciéndole a los amigos de URBE (que por cierto tiene que cambiar de nombre para este proyecto), que, si hacen eso, que lleven camiones y manden a buscar una de las brigadas del ejército, para que intenten detener a las personas y recojan los muertos.

Finalmente, que recuerden que ese dinero es del pueblo, que no lo economicen tanto, que lo invierta en lo que tienen que invertirlo, que para eso nos constituimos en Estado, en Un Estado que además se proclama como social y democrático de derecho y esto último; pero acerquen los oído para que escuchen bien; “ya estamos en un año preelectoral prácticamente y si se meten en eso, tendrá un costo político en espiral que lo dejará a ustedes “oliendo donde otro guisará” y por supuesto, su proyecto hermoso se le llenará de lodo y probablemente se quede sin ir a la fiesta.

Hasta la próxima.
Dario Nin

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