MEDITACIÓN DIARIA

Prioridades equivocadas

La vida no es solo lo que nos sucede.

Lucas 12.13-21

La parábola del Señor Jesús sobre el rico insensato es una enseñanza sobre las prioridades equivocadas. El hombre se olvidó de Dios y pasó su vida acumulando codiciosamente riqueza en la Tierra. Después murió sin poder disfrutar de sus bienes. Pero, peor que eso, murió con su alma en bancarrota.

Servir al Señor es la clave para establecer metas que nos beneficien por toda la eternidad. La pregunta que debemos hacernos no es: ¿Qué haré? sino, más bien, ¿Qué quiere Dios que haga? La respuesta, que debe buscarse en oración y ser evaluada bíblicamente, determina qué cosas debemos poner en primer lugar para agradar al Señor.

La vida no es solo lo que nos sucede. El lugar en el que nos encontramos hoy está determinado en gran medida por las prioridades que establecimos previamente. Esto significa que también podemos comenzar el proceso de reevaluarlas de acuerdo con las pautas bíblicas y cambiar las que están equivocadas.

¿Qué es lo que usted prioriza en su vida? No hay nada malo en tener planes y metas terrenales, pero también debemos acumular tesoros en el cielo, que nunca pueden perderse. Nuestra prioridad debe ser vivir de tal manera que honremos al Señor.

Biblia en un año: Éxodo 1-3

Tomado de:https://www.encontacto.org/lea/devocionales-diarios

El rico insensato

13 Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. 14 Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? 15 Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. 16 También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. 17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? 18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; 19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios

Dan/Sfd

 

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