En audio

Para noviembre del 2012, enviaba a algunos medios digitales dos entrega con este título,  más de 11 años después los recupero en pos de un taller que me apura para compartir con los docentes dominicanos. Un taller que también llevabalo mismo que Lázaro, más de tres dias muerto o por lo menos durmiendo.”Despertando el Maestro que llevas dentro”

“Maestros y medios los únicos que tiene la potencial capacidad de transformar la sociedad. A la 2:30 de la madrugada de este viernes 30 de junio 2023, estoy republicando estos artículos, ahora en un digital , que no espera voluntad ajena para hacerlo visible. Cuando empiezo a leer el artículo; que como ya dije, escribí hace más de 11 años y que empieza con un ” todo cambia” que  nada absolutamente  estático, me llega a la memoria los acordes y las voces de una canción de Julio Numhauser  que en la version que le conocí la interpreta con su hijo Maciel, que la voy a incertar antes de que empieces a leer la parte II.

“Todo cambia, nada absolutamente nada permanece estático. “Nadie se baña dos veces en las aguas de un río”. Ahora los cambios se pueden dar para bien o para mal, ser beneficiosos o perjudiciales.

La sociedad ha cambiado mucho en los últimos treinta años. Desgraciadamente para mal, aunque no lo es en su totalidad, como para que se cumpla la afirmación esa, de que no hay regla sin excepción.

Lo moral ha sido derrotado por su opuesto, pero aún queda, La corrupción ha derrotado la honestidad, pero aún queda algo, el egoísmo ha derrotado la solidaridad, pero aún se ven gestos. Las entelequias han derrotado las utopías, pero aun quedan soñadores. Todavía hay gente buscando alquimia aunque sea alquimia espiritual.

la sociedad no se puede ni debe declararse vencida, debe recurrir a las pocas fuerzas que aún le quedan y levantarse. Si bien es cierto que parece que esta generación está perdida, no menos cierto es que hay reflejos de luchadores dispuestos a darlo todo para no permitir que eso suceda.

Sólo hay dos fuerzas capaces de lograr que la sociedad cambie, una de ellas lo constituyen los medios de comunicación y la otra los maestros.

Se ha dicho que los primeros; los medios de comunicación, han sido los responsables en mayor medida de la mala cosecha que tenemos hoy y más de uno, pero mucho más de uno, los descarta como agentes de cambios positivos; pero yo no pienso así; y le explicaré el por que, más adelante.

Por su parte los maestros están durmiendo, al aula va el cuerpo, mas no su alma, mas no su espíritu; es como si se quedaran en casa y mandaran cual zombie sólo su cuerpo con una limitada fuerza para poder moverse y caminar ; salvo las excepciones a la regla que ya he dicho. Sin embargo, “el peligro del buen maestro” está latente, si le tocan el silbato adecuado, el maestro despierta y la sociedad se renueva.

Si canta la escuela, la Patria se eleva, pero no sólo la canción de la subida o bajada de la bandera, la escuela debe cantar el canto de la esperanza, el canto de la formación el canto de la transformación, el canto de la Resiliencia, el canto del  sí…, se puede!…”

Hasta la entrega II

como prometí al inicio antes de leer los breves párrafos que conforman la entrega II, le invito a escuchar la cancion de la que le hable hace un instante.

Medios de comunicación y maestros, son los grandes revolucionarios, los grandes transformadores sociales, si despierta el maestro, despierta la sociedad , si los medios se lo proponen la sociedad es otra, ¡pero ya.!…

El problema con los medios son los intereses económicos que mueven. ¿A quién le sirven? Pues le sirven al capital, por eso es mejor, dar paso a basura que conquistan ratings, que a programas educativos que transforman hombres.

La idea central en muchos medios es, si puedo lograr que la sociedad no piense mucho, mejor, pues te puedo manipular y así se vende cada mes un teléfono al que se le ha cambiado el nombre y la forma, o hago que cambie los muebles, la casa, y todo con tal que consumas, pues los fabricantes y comerciantes pagan la publicidad, pero a pesar de esto, si el Estado quisiera los regula y los obliga a incluir programación adecuada; aunque en nombre de la libre expresión y pensamiento, no pueda retirar la basura.

Para los años ochenta y los noventa nos bombardearon con sexo y violencia y hoy recogemos sus frutos, nuestros niños practicaban juegos que volaban las cabezas de sus oponentes y se veía fluir la sangre:

“Es lo que quieren, démosle lo que quieren entonces” dicen los fabricantes.  Los inofensivos dibujos animados o muñequitos, salieron por la puerta de atrás para que pasaran los de acción y violencia.

¡Maestro, despierta! que una sociedad casi perdida espera tu mano amiga, ¡Estado despierta,! que un maestro dormido espera que tú le toques el silbato, y despierta la mente de tus legisladores y asesores para que busquen la manera de regular los medios para sembrar programas que como la flor del loto nazca y florezcan sobre el lodo.

Hasta la próxima

¡Escucuche la cancion por favor!

Autor: Darío Nin

 

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