Veintiséis consejos para el veintiséis (Un legado que viaja a través del tiempo)

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Veintiséis consejos para el veintiséis

Por Dario Nin

 

(Un legado que viaja a través del tiempo)

Hay palabras que nacen hace siglos… y sin embargo nos hablan hoy.
Por eso, para este nuevo año, para este nuevo tiempo, compartimos un puñado de consejos que viajan —de generación en generación— como luz en el camino.

Uno: busca lo que viene de Dios, su justicia, su verdad…
y lo demás llega a su hora, como lluvia que cae donde debe caer.

Dos: nadie encuentra respuestas nuevas si sigue haciendo siempre las mismas preguntas.
Atrévete a mirar distinto.

Tres: manos a la obra.
Barco parado no gana flete —el movimiento abre puertas.

Cuatro: toda jornada larga empieza con un solo paso.
Pequeño, sí… pero decidido.

Cinco: recuerda que la noche se ve más oscura justo antes del amanecer.
No te rindas cuando parezca más difícil.

Seis: después de la tormenta, siempre llega la calma.
Respira… y espera el claro.

Siete: no hay mal que dure cien años,
ni corazón que aguante penas eternas.

Ocho: cuida lo que ya tienes,
porque es mejor pájaro en mano que cien volando.

Nueve: mientras caminas, no olvides que no todo lo que brilla es oro.
Aprende a mirar por dentro.

Diez: si un día te toca andar solo, no temas.
Más vale solo que mal acompañado.

Once: cuando elijas compañía, elige bien.
Dime con quién andas y te diré quién eres.

Doce: invierte tu tiempo con sabiduría,
porque el tiempo —como dice el pueblo— es oro.

Trece: y nunca olvides que el tiempo que se va… no regresa.
Lo que puedas amar hoy, ámalo hoy.

Catorce: plátano maduro no vuelve a verde.
Acepta los procesos… y sigue adelante.

Quince: no juzgues, para que tampoco seas juzgado.
La vida siempre devuelve lo que sembramos.

Dieciséis: tenemos dos oídos y una sola boca:
escucha el doble… y habla la mitad.

Diecisiete: sé diligente.
No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

Dieciocho: pero tampoco corras más de la cuenta.
Todo tiene su tiempo debajo del cielo.

Diecinueve: madrugar ayuda…
pero no por madrugar amanece más temprano. Paciencia.

Veinte: ten cuidado con quién te asocias
y en qué sueños te embarcas.
El triunfo tiene muchos padrinos…
pero el fracaso suele quedarse solo.

Veintiuno: aprende a agradecer lo poco,
porque quien no agradece lo pequeño, tampoco celebra lo grande.

Veintidós: cuando caigas, levántate.
Como dice el decir latino: “tropezar no es caer… caer es no querer levantarse”.

Veintitrés: donde puedas, siembra bondad.
El bien siempre vuelve… aunque tarde un poco.

Veinticuatro: cuida tus palabras —son semillas.
Lo que hoy dices, mañana florece en alguien.

Veinticinco: no compares tu camino.
Cada quien lleva su propio ritmo, su propia cruz y su propio amanecer.

Veintiséis: nunca pierdas la esperanza.
Porque mientras haya esperanza, hay futuro…
y mientras haya futuro, hay oportunidad de amar mejor.

Este es nuestro regalo:
Veintiséis consejos para el veintiséis.

Si sientes que alguno te habló al corazón,
compártelo, envíalo, regálalo…

Para que más personas empiecen el año
con luz, propósito… y buena voluntad.

Feliz inicio de camino.
Que Dios nos guíe, nos cuide y nos conceda sabiduría

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