En audio
Listen to this article

Por Darío Nin

Motivado por el escrito de mi amigo, el  Dr. Jose Jerez, me he atrevido a cuasi plagiar con su consentimiento aun no manifestado, uno de sus escritos que tituló: Políticas Públicas y Ciudadanía: Participación, Exigibilidad y Democracia Sustantivas. Lo que expresa  se basta por si mismo, por lo que párrafo por párrafo lo fuie rescribiendo para no alejarme de la sustancia que trajo su escrito. Esto así porque abordare ese tema en lo que llamo educación trípodeica; Sentir, Pensar y Actuar, esto lo llevo a una canción, en este caso, del género salsa. Aqui el texto en su esencia.

Las políticas públicas alcanzan su verdadero significado cuando dejan de ser simples decisiones administrativas y se convierten en un puente vivo entre el Estado y la ciudadanía. No nacen únicamente en escritorios técnicos ni se agotan en decretos o presupuestos: su razón de ser está en la vida concreta de las personas, en sus necesidades, expectativas y derechos.

Durante mucho tiempo, la ciudadanía fue concebida como espectadora del poder. Su rol parecía limitarse a elegir representantes cada cierto número de años, mientras el diseño y la ejecución de las políticas quedaban en manos de una élite institucional distante. Esta visión reducida de la democracia debilitó el control social, normalizó la opacidad y erosionó la confianza entre gobernantes y gobernados.

La democracia constitucional contemporánea propone un giro profundo: la ciudadanía ya no es objeto de la acción estatal, sino sujeto activo de la vida pública. Participar no significa sustituir a las instituciones representativas, sino darles contenido, legitimidad y dirección. Cuando la ciudadanía interviene en la identificación de los problemas públicos, en la discusión de alternativas y en la evaluación de resultados, las políticas dejan de ser abstractas y se vuelven humanas.

Esta participación tiene también una dimensión exigente. En un Estado constitucional de derecho, los derechos fundamentales no son promesas retóricas, sino mandatos que obligan. La ciudadanía no solo opina: reclama, fiscaliza y exige coherencia entre el discurso y la acción. Allí donde una política pública es inexistente, insuficiente o ineficaz, no solo falla la gestión, se compromete la dignidad humana.

Por eso, hablar de políticas públicas desde la óptica ciudadana implica asumir que gobernar es rendir cuentas, que decidir es dialogar y que administrar es servir. La calidad de una democracia no se mide únicamente por la limpieza de sus elecciones, sino por la capacidad del Estado de traducir derechos en realidades tangibles.

Una ciudadanía formada, consciente y activa es el mejor antídoto contra la arbitrariedad y la improvisación. Comprender cómo se diseñan y ejecutan las políticas públicas empodera a la sociedad y obliga al poder a actuar con responsabilidad. En última instancia, donde la ciudadanía participa y exige, el Estado se ve forzado a honrar su razón de ser: garantizar derechos, promover igualdad y proteger la dignidad de todas las personas.

De lo expuesto sustraigo las letras siguientes, que a su vez es el audio inserto en este escrito, ya como cancion del género salsa.

“Con la gente y su dignidad”

Verso 1
En el barrio se comenta,
que el papel ya no da más,
derechos que están escritos
pero no llegan jamás.
La gente quiere respeto,
quiere voz y realidad,
no promesas en campaña
que se lleva el vendaval.

Pre-coro
No se gobierna a ciegas
ni de espaldas al dolor,
el pueblo no es un número,
es conciencia y corazón.

Coro
Haz políticas con la gente,
con derechos y dignidad,
que la ley baje a la calle
y se convierta en pan.
Haz políticas con la gente,
escuchando la verdad,
porque sin el ser humano
no hay Estado ni hay ciudad.

Verso 2
No es caridad lo que pide
el obrero y la mujer,
es justicia que se sienta
en la mesa del deber.
Salud que no sea un lujo,
educación de verdad,
y que el presupuesto hable
el idioma popular.

Puente
Que decida quien sufre,
que evalúe quien vivió,
cuando el pueblo participa
la política es mejor.

Coro
Haz políticas con la gente,
con derechos y dignidad,
que la firma del despacho
tenga rostro y tenga paz.
Haz políticas con la gente,
con control y claridad,
que gobernar es servicio,
no un trono de vanidad.

Soneo
—Sin dignidad no hay progreso
—Sin derechos no hay nación
—La democracia se baila
—cuando se escucha la voz
—Que se escuche en la calle
—y retumbe en el poder
—Políticas pa’ la vida
—no pa’ unos pocos, eh!

Coro final
Haz políticas con la gente,
con justicia social,
porque el pueblo cuando exige
enseña a gobernar.

SHARE