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¿TE SIENTES SER UN DISCÍPULO DE JESÚS?
¡Examínate ahora!
Ministerio Jesús nos Une.
Hno. Dario Nin.
Si llevas años en el evangelio…
o si apenas comienzas en la escuela de Jesús…
Hoy detente un momento.
Hazte esta pregunta con sinceridad delante de Dios:
¿Soy discípulo de Jesús?
¿Verdaderamente soy discípulo de Jesús?
No respondas rápido.
No respondas por emoción.
No respondas por costumbre.
Recorre conmigo lo que Jesús mismo estableció.
Jesús nos ha dicho:
“Si permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos…”
(Juan ocho treintaiuno al treintaidós…
No dijo:
“Si me escuchan de vez en cuando…”
“Si asisten cuando puedan…”
Dijo: si permanecen.
Permanecer implica constancia.
Permanecer implica obediencia diaria.
Permanecer implica fidelidad cuando nadie ve.
Entonces pregúntate:
¿Permanezco en su Palabra… o solo la escucho?
“Si me amáis, guardad mis mandamientos.”
Juan catorce quince.
Jesús no midió el amor por palabras,
sino por obediencia.
No es cuánto cantas.
No es cuánto sabes.
Es cuánto obedeces.
¿Tu amor por Cristo se refleja en tus decisiones?
“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.”
Lucas nueve veintitrés
El discipulado no es comodidad.
Es negación propia.
Es morir al orgullo.
Es renunciar al pecado.
Es rendir la voluntad.
¿Estás tomando tu cruz… o solo llevas el nombre?
“En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto.”
Juan quince ocho
Un discípulo verdadero produce evidencia.
Fruto de carácter.
Fruto de amor.
Fruto de servicio.
Fruto de almas alcanzadas.
¿Hay fruto visible en tu vida?
“En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.”
Juan trece
El discípulo ama.
Perdona.
Soporta.
Edifica.
¿Tu vida refleja el amor de Cristo?
📖 Ahora escuchemos a los apóstoles
Los apóstoles no cambiaron el mensaje.
Lo confirmaron.
Pedro nos dice:
“Sed santos, porque yo soy santo.”
(1 Pedro 1:15–16)
El discípulo vive diferente.
Pablo nos exhorta:
“No os conforméis a este siglo…”
(Romanos 12:2)
El discípulo no copia al mundo.
Es transformado.
Y también declara:
“Con Cristo estoy juntamente crucificado…”
(Gálatas 2:20)
El discípulo ya no vive para sí.
Santiago advierte:
“Sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores.”
(Santiago 1:22)
El discipulado no es teoría.
Es práctica.
Juan afirma:
“Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.”
(1 Juan 2:3)
Conocer a Cristo se demuestra obedeciendo.
🕊️ Entonces… examínate
No te preguntes:
— ¿Soy miembro de iglesia?
— ¿Tengo años en el evangelio?
— ¿Ocupo un ministerio?
Pregúntate:
✔ ¿Permanezco en Su Palabra?
✔ ¿Obedezco aunque me cueste?
✔ ¿Me estoy negando a mí mismo?
✔ ¿Estoy produciendo fruto?
✔ ¿Amo como Cristo manda?
✔ ¿Vivo transformado?
🔥 Conclusión
Jesús no llamó simpatizantes.
No llamó religiosos.
No llamó espectadores.
Llamó discípulos.
Y el discípulo:
Permanece.
Obedece.
Se niega.
Ama.
Da fruto.
Persevera.
Hoy el Espíritu Santo nos pregunta:
¿Eres solo creyente…
o verdaderamente discípulo?
Que no sea el tiempo el que responda.
Que no sea la tradición la que responda.
Que sea tu vida.
Examínate…
y si es necesario, vuelve hoy a la escuela del Maestro treinta y cinco. Te aseguro que la pregunta no me excluye. nos volveremos a ver en el camino. Hasta la próxima. Que Dios nos continúe bendiciendo!!!
