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Santo Domingo. Con profundo pesar fue informado el fallecimiento de la señora María Rosita Medos de Perdomo, cariñosamente conocida como “Chacha”, quien expiró en la Clínica Universal, ubicada en el Ensanche Osama, Santo Domingo.
La información fue dada a conocer por las familias Perdomo Medos, que expresaron el dolor que embarga a sus seres queridos por esta irreparable pérdida.
En un emotivo mensaje, su hijo Luis Alberto Perdomo Medos, destacado locutor dominicano, recordó a su madre como un ejemplo de fe, amor y entrega al Señor, manifestando que tuvo el privilegio de tenerla como madre y que su vida dejó huellas imborrables en quienes la conocieron y amaron.
Las honras fúnebres serán realizadas en la Iglesia San Fernando, en la provincia Montecristi, donde familiares, amigos y allegados podrán darle el último adiós.
En estos momentos de profundo dolor, expresamos nuestras más sinceras condolencias a toda la familia Perdomo Medos, elevando una oración para que Dios les conceda fortaleza, paz y consuelo. Que el recuerdo de doña María Rosita permanezca siempre vivo en el corazón de quienes compartieron con ella su vida y que la esperanza cristiana fortalezca a sus seres queridos.
Como dice la Escritura:
“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.” (Mateo 5:4).
Paz a su alma.
CANCIÓN DE CONSUELO PARA UN AMIGO QUE SU MADRE HA PARTIDO
(Dedicada a quienes hoy despiden a la mujer que les enseñó a amar)
Introducción (Narrada)
Amigo…
Sé que hoy las palabras parecen pequeñas.
Hay silencios que pesan más que las lágrimas.
Pero una madre que vivió sembrando amor…
nunca muere del todo.
Mientras exista un hijo que recuerde sus enseñanzas,
ella seguirá viviendo.
Verso I
Hoy el cielo parece más cercano,
y la casa se quedó en silencio.
Falta la voz que llamaba tu nombre,
falta el abrazo que vencía el miedo.
Se fue quien te enseñó los primeros pasos,
quien tantas noches veló tu dormir;
pero el amor que sembró en tu alma
ni la muerte lo podrá extinguir.
Pre-Coro
Llora si tienes que llorar,
porque las lágrimas también saben amar.
Dios recoge cada una de ellas
y nunca deja solo al que aprendió a confiar.
Coro
Tu madre no se ha ido para siempre,
solo cruzó primero el gran umbral.
Hoy descansa entre los brazos del Padre,
donde ya no existe enfermedad.
Vive en cada consejo que te dio,
vive en la fe que sembró en tu interior.
Y aunque hoy tu corazón se quiebre,
su amor caminará contigo…
hasta el último sol.
Verso II
Cada recuerdo será una caricia,
cada fotografía una oración.
Porque las madres nunca nos abandonan,
se mudan para siempre al corazón.
Cuando la extrañes mira hacia el cielo,
háblale a Dios con sinceridad.
Él conoce el idioma de las lágrimas
y responde con su paz.
Puente
No preguntes por qué tuvo que partir,
pregunta mejor cuánto amor dejó aquí.
Porque una vida no se mide por los años,
sino por las huellas que logró construir.
Coro Final
Tu madre no se ha ido para siempre,
el cielo hoy la recibió con amor.
El mismo Dios que un día te la regaló
hoy la abraza como buen Pastor.
Y llegará el día prometido,
cuando el llanto termine para los dos.
Allí volverás a escuchar su voz diciendo:
“Hijo mío…
Dios cumplió su promesa.”
Despedida (Narrada)
A mi amigo…
que hoy siente el peso de la ausencia,
quiero recordarle
que el amor de una madre
no termina con un último suspiro.
Descansa en la esperanza.
Abraza los recuerdos.
Honra su ejemplo.
Y cuando el dolor parezca más fuerte,
levanta la mirada al cielo,
porque los que mueren en el Señor
descansan de sus trabajos,
y sus obras…
con ellos continúan.
Que Dios fortalezca tu corazón.

