En audio
Listen to this article

Dario Nin .  Rene Narváez

Verso I

Hoy mi guitarra llora sangre,
por tres niños que ya no están,
sus sueños quedaron truncados,
sin volver a casa jamás.

Les prometieron disciplina,
honor, valor y dignidad,
pero encontraron el desprecio
donde debía haber hermandad

Coro

¡No eran soldados, eran niños!
No eran guerreros del dolor.
Tenían derecho a la vida,
tenían derecho al amor.

Que no se esconda la justicia,
que brille siempre la verdad.
Ningún uniforme es permiso
para matar la humanidad.

Verso II

Una llamada rompe el alma,
la misma historia, el mismo adiós.
Versiones que el viento se lleva,
la verdad la gritó la voz.

Las madres siguen de rodillas,
preguntándole al Creador:
“¿Quién responderá por mis hijos?
¿Quién aliviará mi dolor?”

Puente

Que nunca el miedo calle bocas,
ni compre el llanto algún poder.
Los hijos no tienen precio,
nacieron para florecer.

México entero está mirando,
ya despertó la sociedad.
Cuando así un niño pierde la vida,
todos perdemos humanidad

Coro Final

¡No eran soldados, eran niños!
Su patria era jugar y soñar.
Que nunca más otra familia
los tenga que llorar.

Que cada escuela sea refugio,
jamás un sitio de terror.
Que Dios abrace a los pequeños
y alumbre al investigador.

Porque la sangre de un inocente
jamás se debe negociar.
Que viva siempre la justicia…
¡y México vuelva a cantar!

SHARE