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[INTRO HABLADA — voz masculina grave, piano y percusión suave] Escucha… Hay cadenas que no se fabrican con hierro. Se construyen con ofensas… con heridas… con orgullo… y con venganza. Alguien te hiere. Tú hieres a otro. El otro responde… y sin darnos cuenta, cada uno agrega un eslabón. Pero un día… alguien tiene que decidir: ¡Conmigo se rompe la cadena! [ENTRA LA SALSA] [VERSO 1 — SENTIR] Fui queriendo ayudar a una madre, no llevaba interés personal, solo un hijo apretaba su pecho y buscaba una oportunidad. Toqué una puerta que no era la mía, expliqué lo que pude explicar, pero encontré indiferencia y desprecio, y palabras que hicieron pesar. Yo sentí que la tierra se abría, la vergüenza me quiso abrazar, pero aquella señora entendía: “Por lo menos lo quiso intentar.” [PRE-CORO] Y guardé aquel momento en silencio, sin saber lo que iba a pasar, porque a veces la vida da vueltas… ¡y nos cambia de silla y lugar! [CORO — FUERTE Y PEGAJOSO] No agregues otro eslabón, a la cadena del odio. Si te hicieron mal, no devuelvas mal, ¡que ahí comienza otro episodio! No agregues otro eslabón, aunque puedas hacerlo algún día, porque el odio encadena dos vidas… ¡y el perdón puede hacerlas libres todavía! [MAMBO / RESPUESTA] —¡Rómpela! —¿Qué cosa? —¡La cadena! —¡Rómpela! —¿Con qué? —¡Con conciencia! —Si te dieron desprecio… —¡No des desprecio! —Si te dieron dolor… —¡No des dolor! —Que alguien tiene que decir: ¡El odio termina conmigo! [VERSO 2 — PENSAR] Pocas semanas después de aquel día, otra puerta se vino a girar, me entregaron aquel departamento donde antes me hicieron marchar. Y llegó quien me había ignorado, ahora estaba delante de mí, ella vino buscando respuesta… y yo pude cobrármela allí. ¡Qué momento! La venganza decía bajito: “Ahora puedes hacérselo sentir…” Pero dentro escuché otra pregunta: “¿Qué clase de hombre quieres ser tú a partir de aquí?” [PUENTE TRÍPODEICO — BAJA LA MÚSICA] Sentir… Sí, me dolió. Pensar… ¿Qué gano devolviendo el dolor? Actuar… La traté con respeto. Porque carácter no es hacer sufrir cuando tienes el poder de hacerlo. Carácter es tener el poder… y decidir no utilizarlo para vengarte. [CORO] No agregues otro eslabón, a la cadena del odio. Que la dulce venganza de un día puede hacerse mañana un demonio. No agregues otro eslabón, ¡deja el odio morir todavía! Porque quien rompe una cadena hoy… puede cambiar veinte años de vida. [VERSO 3 — LA VIDA DIO OTRA VUELTA] Pasó el tiempo y cambiaron las sillas, yo dejé aquella posición, ella siguió subiendo en su carrera, y volvimos a otra relación. Ahora yo regresaba de abogado, y ella estaba en posición superior, pero nunca encontré aquella espina… encontré respeto y consideración. Y veinticinco años más tarde, cuando nadie pensaba en ayer, un hijo mío necesitó una mano… y aquella mano que pude convertir en enemiga… ¡se extendió para hacerle un bien! [SILENCIO BREVE] ¿Entiendes ahora? La venganza habría durado un momento. La decisión de no vengarme… alcanzó otra generación. [MONTUNO — ACTUAR] CORO: ¡Rompe, rompe la cadena! SONERO: Si te hirieron, no condenes. CORO: ¡Rompe, rompe la cadena! SONERO: Que mañana tú no sabes de qué lado el mundo viene. CORO: ¡No le pongas otro eslabón! SONERO: Que tener poder no es permiso para herir un corazón. CORO: ¡No le pongas otro eslabón! SONERO: La venganza sabe dulce… ¡pero amarga la razón! CORO: ¡Sentir, pensar y actuar! SONERO: Siente el golpe, piensa primero, ¡y después decide actuar! CORO: ¡Sentir, pensar y actuar! SONERO: Que el que domina su venganza es más difícil de derrotar. [PREGÓN — CRECIENDO] No confundas perdonar con cobardía… ¡Hace falta fuerza! No confundas bondad con debilidad… ¡Hace falta carácter! Porque cualquiera devuelve golpe por golpe… Pero hace falta grandeza para recibir una herida… tener mañana la oportunidad de vengarla… mirarla de frente… ¡y decidir que contigo se termina! [CORO FINAL — GRANDE] ¡NO AGREGUES OTRO ESLABÓN! ¡Rompe la cadena! ¡NO AGREGUES OTRO ESLABÓN! ¡Que muera la condena! Siente… pero no seas esclavo de lo que sientes. Piensa… antes de convertir el dolor en sentencia. Actúa… como la persona que quieres ser, ¡no como la persona que te hirió! CORO: ¡Rompe la cadena! SONERO: Que tu hijo no herede los enemigos de tu ayer. CORO: ¡Rompe la cadena! SONERO: Que el odio que no transmites ¡también es una forma de vencer! [CIERRE — MÚSICA DESCIENDE / VOZ HABLADA] Hay personas que pasan la vida recibiendo y entregando los mismos eslabones. Alguien tiene que detenerse. Alguien tiene que romper el ciclo. Y quizás… ese alguien… seas tú. No agregues otro eslabón a la cadena de odios. Si puedes romperla… rómpela. Darío Nin… sembrando Patria, sembrando conciencia. Nos volveremos a ver en el camino. Hasta la próxima… Que Dios nos continúe bendiciendo.
