Listen to this article

Por Dario Nin Saldania Historica

Mil ochocientos veintitrés
. James Monroe levantó la voz
: “Europa, no intervengas en América.
” Pero la historia siguió caminando.
América se levantaba buscando su libertad.
España quería volver, Europa podía intervenir más.
Y desde Washington, Monroe marcó aquella posición: Europa, fuera de América, cada cual con su nación. ¡América para los americanos!
¡Así lo dijo Monroe!
‘Tú no te metas aquí,
yo no me meto allá’,
esa fue su postura
. Pero escucha bien la historia,
porque algo iba a cambiar.
Ochenta y un años después,
otro lo iba a interpretar.
Pasaron los años volando,
la historia siguió su andar,
hasta que en mil novecientos cuatro,
Roosevelt volvió a hablar. ‘
Si Europa viene por deudas,
si amenaza intervenir,
Estados Unidos actuará para impedirlo.
‘ ¡América para los americanos! ¡
Pero cambia la interpretación!
Monroe puso la advertencia,
Roosevelt añadió intervención.
Ochenta y un años pasaron,
del veintitrés al cuatro,
y aquella vieja doctrina
tomó otro escenario
. Y aquí, en nuestra tierra,
la historia también llegó.
Deudas, crisis y acreedores,
Europa presionó.
Estados Unidos intervino
y, en nuestra historia, quedó
un capítulo que demuestra
cómo se aplicó el corolario
. ¡América para los americanos!
¡Así comenzó la cuestión!
Monroe marcó el principio,
Roosevelt cambió la acción
. De Monroe a Roosevelt,
ochenta y un años de historia,
una doctrina, un corolario
, y América en la memoria.
No memorices solamente fechas.
Pregúntate qué las provocó.
Porque detrás de cada doctrina
hay una historia,
una circunstancia
y una consecuencia.
Mil ochocientos veintitrés,
mil novecientos cuatro,
de Monroe a Roosevelt,
la historia cambió de voz.

SHARE