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“Déjalo todo y empieza de nuevo.”
Por Dario Nin
Hay momentos en la vida en los que insistir ya no es perseverancia, sino una forma de permanecer atrapados. Nos aferramos a un trabajo porque llevamos muchos años en él, a una profesión porque nos costó mucho obtener el título, a un oficio porque nos dio prestigio, o a una posición que alguna vez nos hizo sentir importantes. Y mientras seguimos aferrados a lo conocido, la vida pasa delante.
No es que falten oportunidades, es que a veces estamos tan aferrados que no logramos ver las que aparecen. Déjalo todo y empieza de nuevo, puede sonar fuerte, incluso dar miedo, pero no significa abandonar a la familia ni tirar por la borda lo que ha costado conseguir. Significa atreverse a soltar lo que ya no permite avanzar, conseguir lo que realmente buscas y te conviene. Como cuando Jesús llamó a sus discípulos, estos dejaron sus redes.
Es una de las decisiones más difíciles, reconocer que lo que un día nos sirvió puede convertirse en lo que hoy nos limita. Mientras el mundo vive una transformación como la Revolución Industrial, esta vez con la inteligencia artificial, muchos pueden encontrar herramientas para crear y emprender.
Pero quedarse quietos, mirando cómo otros construyen nos convierte en espectadores de las oportunidades de otros. Por eso, tal vez la pregunta sea, ¿estamos viendo el mundo que está naciendo o seguimos mirando el que ya pasó?
Déjalo todo. Suelta lo que te ata. Mira hacia adelante y, si es necesario, empieza de nuevo.
Nos volveremos a ver en el camino. Hasta la próxima. Que Dios nos continúe bendiciendo.
SFDDANSDERD05102026
