EL HOGAR SE EDIFICA ENTRE DOS, PERO SE SOSTIENE EN DIOS

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Una reflexión para parejas cristianas a la luz de Proverbios 14:1-2

Por Dr. Darío Nin

«La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba» (Proverbios 14:1).

Esta afirmación del sabio Salomón contiene una verdad que trasciende los siglos. Nos invita a reflexionar sobre el poder que tienen nuestras decisiones, palabras, actitudes y comportamientos para construir o destruir aquello que Dios nos ha permitido formar: nuestra familia.

Sin embargo, sería un error interpretar este versículo como si la responsabilidad de conservar el matrimonio descansara únicamente sobre los hombros de la mujer.

La Palabra de Dios establece deberes para ambos cónyuges. El esposo también puede edificar o derribar su casa. Puede hacerlo con su amor o con su indiferencia, con su fidelidad o con su traición, con su comprensión o con su autoritarismo, con su presencia responsable o con su abandono emocional.

De igual manera, la esposa puede fortalecer el hogar mediante la prudencia, el respeto, la fidelidad y el amor; o contribuir a su deterioro mediante actitudes contrarias a los principios que Dios ha establecido.

La casa no se derriba solamente cuando alguien decide abandonarla. Muchas veces comienza a derribarse mientras sus ocupantes todavía viven bajo el mismo techo.

Se derriba cuando desaparece el respeto, cuando la comunicación se convierte en agresión, cuando el orgullo impide pedir perdón y cuando los esposos dejan de verse como compañeros para comenzar a tratarse como adversarios.

La palabra nos edifica aún más cuando nos dice:

«El que camina en su rectitud teme a Jehová; mas el de caminos pervertidos lo menosprecia» (Proverbios 14:2).

. Se habla de quien camina en rectitud. La enseñanza alcanza a todo ser humano y, por supuesto, a ambos integrantes del matrimonio.

Aquí debemos recordar que el verdadero temor de Dios no se demuestra únicamente asistiendo a la iglesia, participando en actividades religiosas o proclamando nuestra fe. Se manifiesta también en la manera en que tratamos a la persona con quien hemos decidido compartir nuestra vida.

Nos volveremos a ver en el camino. Hasta la próxima. Que Dios nos continue bendiciendo…

DANSFDSDERD06112026

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