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Por Redacción SinFronterasDigital.com
Quien recorra la carretera que une los municipios de Cabral y El Peñón, en la provincia Barahona, se juega la vida en cada curva. No se trata de una metáfora: en este angosto tramo, plagado de virajes y azotado por fuertes vientos, convergen dos peligros tan cotidianos como mortales.
Animales deambulan libremente—vacas, caballos, cabras—tomando la vía como un potrero improvisado. El conductor que gira la curva se topa con ellos de sorpresa, sin margen para la maniobra ni espacio para frenar. A esta estampida imprevista se le suma otra amenaza que llega desde las alturas: cocoteros envejecidos, altísimos y descuidados, que cuelgan sobre el asfalto con pencas secas a punto de desprenderse y racimos de cocos que podrían caer en cualquier momento. Tropas de viento convierten cada ráfaga en un sorteo macabro.
El resultado es una mezcla explosiva: la ruta se ha transformado en ruleta rusa para choferes, motoristas, ciclistas y peatones. Basta un segundo de distracción o un golpe de brisa para que la palma se quiebre, el coco se precipite o la vaca irrumpa en la curva. No es cuestión de “si” ocurrirá una desgracia, sino de cuándo.
Exigimos acción inmediata
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Limpieza y poda urgente
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Pedimos al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y a los ayuntamientos de Cabral y El Peñón que derramen, poden o retiren los cocoteros peligrosos y despejen las pencas secas.
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Control de animales
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La DIGESETT y la Policía Municipal deben sancionar a los dueños que dejan sus reses sueltas. La Ley 63-17 de Tránsito es clara: la vía pública no es corral.
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Señalización y prevención
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Urgen señales de advertencia y reductores de velocidad mientras se ejecutan los trabajos de limpieza.
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Campañas comunitarias para alertar a conductores y pedirles extrema precaución.
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Movimiento ciudadano
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Invitamos a residentes, transportistas y organizaciones sociales a formar un frente cívico que documente los riesgos, eleve peticiones formales y supervise que las autoridades cumplan.
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Antes de lamentar víctimas
No esperemos la crónica roja para actuar. La seguridad vial es un derecho colectivo y una obligación estatal. Cada cocotero descuidado y cada animal suelto son recordatorios de que la negligencia mata. Limpiemos hoy, salvemos vidas mañana.
SinFronterasDigital.com seguirá este tema hasta que la carretera Cabral – El Peñón deje de ser un pase directo al azar.
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