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Ajúa! “Para René Narváez, La Voz de México, y para todos los periodistas valientes.” Nace con el primer llanto la bendita libertad, derecho que no se compra, que nadie puede quitar. Hoy la quieren a balazos, la pretenden apagar, pero el viento de la verdad no lo podrán encerrar. Pre Si el poderoso se enoja por lo que dice el papel, que recuerde que el poder pasa y la verdad es de él. ¡Con las balas no, con las balas no! Recurso de cobardía, del tirano sin razón. No se calla al que informa a la gente y a la nación; te guste o no, la verdad se sabrá con todo el corazón. Si te metes con uno, te metes con todos hoy. Locutor y reportero, fotógrafo y redactor, han pagado con su vida la luz de la información. La ONU ya lo ha dicho: el mundo está en riesgo atroz, si la prensa se silencia, se nos parte el corazón. Que gobierne quien gobierne, que lo escuche el superior: la palabra es patrimonio, ley escrita en la nación. ¡Con las balas no, con las balas no! No se amordaza a la prensa con plomo ni con terror. Si tocas a uno, nos tocas a todos en clamor; te guste o no, la verdad se sabrá, México en unión. “Señores, la voz del pueblo no se apaga; no hay hoguera ni sentencia que detenga la razón. Somos muchos, y la historia nos respalda.” Estribillo final (sube de tono, coro de mariachi) ¡Con las balas no, con las balas no! La prensa vive y resiste con fe y con convicción. ¡Con las balas no, con las balas no! Si te metes con uno, te metes con todos: ¡No! “Darío Nin, sembrando Patria, sembrando conciencia… ¡únetel
