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Por Sulgida Nin
Periodista dominicana residente en España
La dignidad humana debe estar por encima de cualquier protocolo administrativo. Toda institución pública, especialmente aquellas que representan y sirven a los ciudadanos dominicanos en el exterior, tiene la responsabilidad de garantizar condiciones mínimas de respeto y humanidad para quienes acuden a recibir servicios.
Durante los fines de semana, la Junta Central Electoral en Madrid desarrolla jornadas de entrega y gestión de cédulas para los dominicanos residentes en España, utilizando espacios del Consulado Dominicano. Sin embargo, en medio de estas jornadas, los usuarios se enfrentan a una situación tan incómoda como indignante: los baños o aseos permanecen cerrados.
Esta realidad afecta a hombres, mujeres, envejecientes, embarazadas y familias completas que muchas veces pasan horas esperando para poder obtener un documento tan importante como la cédula de identidad. Cuando surge una necesidad fisiológica básica, las personas se ven obligadas a salir a la calle en busca de algún establecimiento público que les permita utilizar un baño, muchas veces enfrentando negativas por no ser clientes.
En otros casos, los ciudadanos tienen que comprar algún producto simplemente para obtener el derecho de usar un aseo. Esto no solo genera incomodidad y gastos adicionales, sino que constituye una situación que lesiona la dignidad humana.
Ningún dominicano debería pasar por esa experiencia dentro de una institución de su propio país.
El acceso a un baño no es un lujo ni un privilegio; es una necesidad elemental y un derecho ligado al respeto de la persona humana. Resulta difícil comprender cómo en jornadas donde se atienden decenas o cientos de ciudadanos no se contemple una solución tan básica y necesaria.
Este llamado no busca confrontación, sino conciencia y sensibilidad institucional. Por ello, hacemos un respetuoso pero firme llamado al señor Cónsul de la República Dominicana en Madrid para que disponga, de manera inmediata, la apertura y disponibilidad de los aseos durante las jornadas de trabajo de fines de semana realizadas por la Junta Central Electoral.
Servir al ciudadano también implica garantizar condiciones humanas y dignas. Porque cuando un dominicano tiene que salir a la calle, avergonzado, buscando dónde le permitan usar un baño, no estamos frente a un simple inconveniente logístico: estamos frente a un asunto de dignidad.
