En audio
Listen to this article

Por Dario Nin.(1)

La pareidolia es un fenómeno psicológico en el que nuestro cerebro reconoce una figura, rostro, sonido o patrón conocido en algo que en realidad es ambiguo o aleatorio.

https://images.openai.com/static-rsc-4/SLwGI8VvNpJVgN0px4Eqq7ETr50Ut9uQbsRskntgWUYMs5HG3bVaHXjRsr3mYRoOr8vY1jY2BaRNqqUedB7Pgq1Kl87z7GityQafvIrPVNUtd826tkXdnyqnuXzsTOvIFfWHVBPHFuHH2wGmKqth2MxorINH-JmZ9JV5Noh0DBsKHoCAcPw3CBZq2Uyz-Btd?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/CKDiCYOIGJFZishR7WYT3TLQSQqztG_hqDuorK1KDSrICvqF7a-fAoW4qF3ukmKPlsjc4fsSJb27HCndYeoa_hvLRRsDWYroJNvKiOLriXMicYKHqORASWUUJYHrt6jiVP5V11Rxdoq4rVtYvz97qYM4i3TwvxExVZsh1ZvU0VyyHgJV3XFyfvLpC-O1IREP?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/Of2UspQlHzZtUcUwW-slcZQ6JscEa3vgttGQGsjossf9wwzYBQUZ8GU_qapAZDgE1z-LP6EJTRVHS9RqvtSkCCj-G2rEkZwmZ4T7KJRqS3AUWJaUM0Xez2XFVw6uXYbBWhoHFIkWWtkiI-sw5GdDUkRRfmmpJYvWNjnvu0mj-CeKAeVZ6Lb2j9JOlmjaikyE?purpose=fullsize
6

Por ejemplo: miras las nubes y dices: «¡Ahí hay un rostro!»; observas las manchas de una pared y ves una persona; miras la parte frontal de un automóvil y parece que tiene «ojos» y «boca». Incluso puede ocurrir con sonidos: entre ruidos confusos creemos escuchar palabras o voces.

¿Por qué ocurre?

El cerebro humano está extraordinariamente preparado para buscar patrones y dar significado a lo que percibe. En particular, somos muy sensibles a los rostros humanos. Basta una disposición aproximada de dos puntos y una línea para que nuestro cerebro diga: «Eso parece una cara».

Lo interesante es que la percepción es auténtica, aunque la figura interpretada no esté realmente allí. La persona efectivamente ve una cara en la nube; lo que no significa que exista una cara dentro de ella. El cerebro está interpretando información visual ambigua.

Y aquí hay una conexión que creo que puede resultarte especialmente interesante para enseñar: SENTIR, PENSAR, ACTUAR

La pareidolia demuestra algo poderoso: no siempre lo que percibimos inicialmente corresponde exactamente con la realidad. Por eso, entre la percepción y la acción necesitamos reflexión y comprobación.

Aplicado a la vida cotidiana: «Lo vi» no siempre significa «eso fue exactamente lo que ocurrió».

Esto tiene implicaciones enormes en testimonios, investigaciones policiales, prejuicios, rumores, redes sociales e incluso conflictos familiares. Podemos estar completamente convencidos de haber interpretado correctamente algo y, sin embargo, haber completado mentalmente información que faltaba.

Lo aquí planteado podría ser una excelente dinámica que un maestro puede utilizar: mostrar durante unos segundos varias imágenes ambiguas, preguntar «¿Qué vieron?», comparar las respuestas y después plantear: «Si todos vimos la misma imagen, ¿por qué no todos vimos lo mismo?»

Ahí la pareidolia deja de ser simplemente una curiosidad psicológica y se convierte en una lección sobre percepción, juicio y prudencia antes de actuar. Pruébese usted. esta es la imagen del incendio ocurrido recientemente entre un tanquero y un carro en la George Wasington: ¿Qué ve en las imágenes ?

(1) El autor es Psicólogo clínico.

SHARE