En audio
Listen to this article

 

Por Dario Nin

Entre la promesa y los resultados

Bukele ha construido buena parte de su imagen pública alrededor de su política de seguridad en El Salvador. Su intervención en Haití, sin embargo, lo enfrenta a una realidad considerablemente distinta: no se trata de combatir organizaciones criminales dentro de su propio territorio, sino de actuar en un país donde las instituciones están debilitadas, las bandas ejercen un considerable control territorial y la población sufre las consecuencias de una prolongada crisis de seguridad.

Esta diferencia no es un detalle menor. Una estrategia aplicada dentro de un Estado que puede recuperar y conservar el control de su territorio no necesariamente produce los mismos resultados cuando se traslada a un país con instituciones frágiles y una crisis política, económica y humanitaria de profundas raíces.

Por eso, conviene distinguir entre el éxito de una operación militar concreta y la posibilidad de contribuir a resolver el problema general de la inseguridad haitiana.

Si las fuerzas desplegadas consiguen localizar a los desaparecidos, identificar a los responsables del ataque y reducir la capacidad operativa de las bandas involucradas, Bukele podría fortalecer su imagen de liderazgo. Sus partidarios podrían interpretar esos resultados como una demostración de determinación y de compromiso con la protección de sus compatriotas.

Asimismo, una intervención que produzca avances verificables podría aumentar su influencia en el debate regional sobre las respuestas frente al crimen organizado.

Sin embargo, también debemos considerar la otra cara de esta situación: cuanto mayores sean las expectativas generadas por una promesa de contundencia, mayor será la atención que reciban los resultados.

Nos volveremos a ver en el camino. Hasta la próxima. Que Dios nos continúe bendiciendo. próxima 3-6

DANSFDSRRD251026

SHARE